Dudas antes de reservar una sesión en familia

 

Mi Experiencia

Hay algo que pasa siempre, aunque no se diga en voz alta. Antes de que una familia me escriba para reservar una sesión, ya hubo un montón de pensamientos dando vueltas. dudas, miedos, inseguridades. Y no solo es normal… es completamente lógico.

Porque no estás contratando solo fotos. Estás decidiendo mostrarte, ponerte delante de la cámara, exponerte un poco, y sobre todo, registrar algo muy íntimo: tu familia tal como es hoy.

Así que si estás en ese momento, leyendo, dudando, pensando “no sé si hacerlo”… quiero hablarte a vos.

“Mis hijos no se van a portar bien”

Este es, lejos, el miedo más común. Y te lo digo con total tranquilidad: no espero que se porten bien. De hecho, espero todo lo contrario.

Espero que sean niños. Que corran, que se distraigan, que se ensucien, que no quieran hacer caso en algún momento, que te abracen cuando menos lo esperás. Porque en todo eso hay verdad. Y ahí es donde aparecen las imágenes que realmente importan.

Mi trabajo no es que tus hijos “se comporten”, es saber leer lo que está pasando y transformarlo en algo que después, cuando lo veas, tenga sentido para vos.

“Nos vemos incómodos en las fotos”

Esto lo escucho todo el tiempo. “No sabemos posar”, “somos re duros”, “salimos raros”.

Y siempre pienso lo mismo: claro… ¿cómo no te vas a sentir así si nadie te enseñó nunca a estar delante de una cámara?

Pero lo importante es esto: no es tu responsabilidad.

Vos no tenés que saber posar, ni hacerlo bien, ni “rendir”. Vos venís a estar con tu familia. A compartir un rato, a conectar, a jugar.

Yo me encargo de guiarte, de proponerte, de acompañarte. Sin forzar, sin incomodar, sin convertirlo en algo artificial. Y en un momento, casi sin darte cuenta, te olvidás de que hay una cámara. Y ahí… pasa todo.

“No sé qué ponernos”

Este punto genera muchísimo estrés, sobre todo en las mamás. Como si de eso dependiera todo.

Y no.

No se trata de tener la ropa perfecta, ni de comprar algo especial para la sesión. Se trata de que haya armonía, de que todo funcione en conjunto, de que nada distraiga de lo importante: ustedes.

Y eso no lo tenés que resolver sola. Yo estoy para ayudarte en ese proceso, para orientarte, para simplificarlo. Para que no se convierta en una carga más, sino en algo fácil de transitar.

“¿Y si los chicos no sonríen?”

Te voy a decir algo que quizás te sorprenda: no necesito que sonrían.

Las sonrisas están buenísimas cuando aparecen, pero no son lo único valioso. Muchas veces, las fotos más lindas no tienen carcajadas, tienen miradas, gestos, momentos más sutiles.

Las risas llegan cuando hay confianza, cuando hay juego, cuando no hay presión. Y cuando aparecen así, son reales. No forzadas.

Y eso se nota. Mucho.

“Es caro… ¿y si no vale la pena?”

Esta es una de las dudas más honestas que hay. Y está bien que te la hagas.

Porque sí, es una inversión. Y entiendo que lo pienses.

Pero también es importante que puedas ver qué estás guardando realmente. No son solo fotos. Es un pedacito de tu vida ahora. De cómo son tus hijos hoy, de cómo te miran, de cómo se abrazan, de lo que está pasando en este momento que no se repite.

Y con el tiempo, eso toma un valor que hoy es difícil de medir.

“¿Y si no me gusto?”

Esta, aunque no siempre se diga, es la más profunda de todas.

Muchas mujeres no reservan una sesión por esto. Porque no se sienten cómodas con su cuerpo, con su imagen, con cómo creen que van a salir.

Y te entiendo, de verdad.

Pero también sé algo: tus hijos no te ven así.

Ellos no ven “defectos”, no ven lo que a vos te incomoda. Te ven como su mamá. Como su lugar seguro, como amor, como todo.

Y eso merece existir en imágenes.

Mi trabajo también es ese: acompañarte, mirarte desde un lugar más amable, ayudarte a que puedas verte como realmente sos en ese vínculo.

Si todo esto te resuena…

Quizás hay una parte tuya que sí quiere hacerlo. Aunque tengas dudas, aunque no estés del todo segura, aunque te dé un poco de miedo.

Y está bien.

No necesitás tener todo resuelto para dar el paso.

Porque lo que estás viviendo hoy con tu familia, aunque ahora parezca cotidiano, un día va a cambiar. Y ahí es cuando entendemos el valor de haberlo guardado.

Y para eso… son estas fotos.

¿Querés info de mis sesiones y acceso prioritario cuando abro agenda?
Dejá tu mail en el formulario de abajo y te aviso antes que a nadie. Además recibí un 10% off para tu primera sesión.

Subscríbete!

* indicates required

Seleccione todas las formas en que le gustaría recibir noticias de Maria Presser Photo Art:

Puede desuscribirse en cualquier momento haciendo clic en el enlace que aparece en el pie de página de nuestros correos electrónicos. Para obtener información sobre nuestras prácticas de privacidad, visite nuestro sitio web.

We use Mailchimp as our marketing platform. By clicking below to subscribe, you acknowledge that your information will be transferred to Mailchimp for processing. Learn more about Mailchimp's privacy practices.